La vida...Qué es la vida sino algo frágil que puede romperse en cualquier momento, cuando menos lo esperas, a veces sin avisar... inesperadamente se acaba.
Esta entrada quiero dedicársela a alguien muy especial en mi vida, alguien que estuvo conmigo en mi infancia y en mi adolescencia...Fer. Recordarte me hace volver hacia atrás cuando jugábamos cada vez que íbamos a tu casa o viceversa, los momentos que pasamos los cuatro, Hernán, Armando, tú y yo. Cuando nos pasábamos las tareas en la secundaria y al final quien demostró cuál de los Pontón era mejor fuiste tú y lo eres y lo seguirás siendo. Y aún no acabo de entender tu fascinación por correr, por viajar a la velocidad de la luz por así decirlo, sólo tú entenderás esto y pues sólo Dios sabe por qué te llamó para estar a su lado.
Con esto que pasó me haces pensar muchas cosas, lo corta que puede ser la vida, que hay que vivirla cada día que pasa, lo frágil que ésta puede llegar a ser y sobretodo lo importante que es decirle a esas personas que te rodean y que te importan lo mucho que los quieres y amas, porque tal vez después sea demasiado tarde para decirlo.
Sólo me resta decirte lo mucho que estoy agradecida de que hayas sido mi primo, mi hermano, mi familia, de haber compartido muchas cosas a mi lado...TE AMO YULIAN.

